
Esos grandes que me ven sin parpadear
Esas manos largas que me susurran un callar
Esas piernas que me invitan a bailar.
Sus abrazos la encierran en tertulias
De esas caminantes noches de vela
Dentro de una nueva playa
Que llama ahora pandereta.
Caminando en pies extranjeros
La luna no regresa por sus zapatos
Y va caminando sin tropiezos
En esa playa llena de cántaros.
En amaneceres como estos
La soledad en lo extranjero
La lleva a sacar su cara a la ventana
De esta individual corazonada.
Hombres y más montones trae la marea
De esos que no tienen nada ni les sobra nada
De esos inservibles
De esos que no existen.
Luna no cambia por nada
La naturaleza de la imaginación
Y cambia de cara en cara
El sentimiento que ahora llama razón.
Ahora se marcha, a seguir esperando el amanecer
Viendo las olas del presente
No volver a su ser ayer.


