domingo, enero 17, 2010

Bandola

Todo da vuelta casi sin notar como una pelota
Modelando fotografías oxidadas frente a las ventadas abiertas de mis ojos
Golpeando con sutileza los recuerdos en estado de coma
Llenando vacios esperanzados en la llamada que no llega.

Es esta la necesidad de abortar
Las melodías, flautas, y pinceladas de historias pasadas
Que van llegando últimamente cuando las manos grandes no están cuando tengo frío
Navegando por los tormentos en donde nadie escucha a nadie.

En estos tiempos desalmados y de solitarias horas nocturnas
La poesía va que va perfumando mis manos
Deja a un lado el pensar en nada más que no sea mi corazón
Rondando así, la parodia de las preguntas que voy borrando.

Espero cumplir con mi condena si me acusan de sacarle el disfraz a las palabras
Si me persiguen por derramar lágrimas que saben a limón
Si me quieren matar si soy todo un dulzón
O si me secuestran por ser un bandoneón.

Y no hago más que seguir nadando entre hormigas
Mientras me voy, un vuelo lleva mi mano a la cima del bombardino que deje reír
No aparezcas más vuelo Bandolado
Ya sabes vos que dejaste de existir.

Dejadme vos enterrarte
De a poco como si no te pensara
Porque no te pienso ni te quiero
Solo estás, cuando yo quiero un quedo!

miércoles, enero 06, 2010

La loca


Ella es una más
Del mundo en donde nadie conoce a nadie
Del mundo donde los pies no necesitan alas, y donde los ojos solo viven para suspirar
Ella es una loca más.

Mirando siempre al aire denso de las palabras cariñosas
Se despabila marchitando posibilidades
Y vuela en lo alto de las nubes, creyendo todavía en los patos ángeles del cielo
Ella es una loca enamorada de la muerte de la corriente humana.

Es simple para la loca,
Amar el cielo rojo o gris
Bailar al son del lodo del río que aún no conoce
Entregar su corazón al sentido de la sin razón
Limpiar la cara de dolores o entregar su pierna a los dedos incompletos

Ella es solo ella en un mundo que nadie sabe que existe
De una naturaleza infinita de colores y canciones que ni ella llega a conocer
Capaz de dar sus manos
Capaz de abandonar la felicidad
Capaz de dejar en el camino lo que muchos llaman amor

Ella es sin duda la más loca de todas
Pero aún así
Es la loca más cuerda, dentro de la realidad que todos llaman locura,
Pero ella llama, verdad.

Y para cuando muera
Ni una lágrima
se llevará
Todas, hasta las más felices, se quedarán, donde deben estar.

sábado, diciembre 26, 2009

"vientre de cuna"


Para esta vez --- las palabras ya no existen.
Para esos tiempos, las palabras no sirven.



viernes, diciembre 25, 2009

Meditaciones


Tus lágrimas se convierten en desengaños.
Tus pasos hacia adelante miran de re ojo hacía atrás.
El dolor que emiten tus palabras te llevan a marchitar.

Pedazos de ayeres quedan por los pies.
El año pasó por sus manos sin darse cuenta.
Aunque no es fácil y simple como pensaba.
El abrir el pecho y sacar el alma.

Las vidas inalterables cambian como las manecillas del reloj.
No siempre como se espera.
Pero al menos aspira no moverse de mundo.
Que penetra en hojuelas de satélites metamorfóseos.

Franz Kafka de seguro diría que soy yo esa cucaracha.
Pero esa cucaracha no soy esta vez yo.

Este es el ejemplo del hombre ante lo absurdo del mundo.
De llevar a cabo las acciones de la razón.
De delirar despierto haciendo caso al corazón.
De pensar con la cabeza aunque a veces los sentimientos traicionen y quieran lo que no se puede más.
Miradas calladas que no dicen nada, por miedos de hablar lo in razonable.
Caminatas en esos mundos mágicos e irónicos de vidas ya destinadas a cambios.
Permitirse quedar del barco cuando ese barco es propio.

Vale la pena querer hacer las cosas bien, aunque el corazón diga que quisiera seguir equivocándose?
De hacerle caso a las palabras ignorantes a la realidad que se vive?
De preguntarse y calificarse antes de cometer alguna mala jugada?
De ser sincero, y el dolor que a veces llega por consecuencia de lo antes mencionado, sea solo el matiz de las verdades que se deben enfrentar?

Tal vez estas preguntas no tengan absolutamente nada de sentido, y mientras las estés leyendo pienses que soy una lunática que no tiene nada más que hacer que estar despierta a las seis y media de la mañana, pero la verdad, es que esas preguntas en resumen, son lo que hemos sido por mucho tiempo, entes trotamundos de nuestro propio espacio, que lucha contra las adversidades queriendo siempre sobresalir en una sinceridad creada por el ego, por esa dichosa tranquilidad, famosa por sus estados tranquilos, de paz, de armonía, que se escucha de boca en boca, especialmente de las que ya se ha adueñado.
Ha sido en resumen una etapa parecida a estas preguntas, de un ente arrasador, lleno de sorpresas y de cambios esperados.

Hay que seguir la marcha hacia adelante, haciendo caso omiso al tiempo que no existe, que no debe impedir nada, tratando de llegar a la meta que no se ve, caminando a oscuras sabiendo que el destino final no nos espera, y que uno mismo, es el final, destino de nuestras vidas.
La oscuridad no importa,
Solo importa la luz que lleves contigo.
Es esa luz, que te guiará a donde no te imaginas que vayas a llegar.
Que dulce es sorprenderse así mismo, aunque el sorprenderse a veces sea amargo.
Aún así hay que seguir.




jueves, diciembre 24, 2009


Salto con los pies desnudos al piso frio debajo de mi cama.
Me encuentro con un perro viejo dormido pendiente de mi pies bastantes sucios.
Camino sin querer mirarme, pero un espejo se tropieza con mi mirada.
Bajo desesperadamente escaleras que me llevan al parecer a un suicidio.
Con un vestido amarillo casi corto de piernas.
Desnudos mis brazos, mis hombros, mis piernas, mis manos, mi ojos.
Mi pelo recogido haciendo una gran montaña, dándole más peso a mi cabeza de la que ya tiene.
Solo miro a todos lados y el reloj me dicen que a las cuatro y media nadie está pendiente de mi, todos duermen como es normal, y me repite lo anormal que sigo siendo mientras ensucio aún más mis pies fríos.
Desesperada, camino, tomo agua, leche, quiero fumar, no tengo cigarrillos, encuentro un habano, pero en esta madrugada su olor no me enamora, sigo caminando, no quiero seguir así.
Callada todo el día, con palabras asesinas entrando por mis oídos lastimados, mi corazón ya no sabe distinguir entre algunos sentimientos, apagado el celular todo el día, huyendo de la gente, de las voces, de las miradas, queriendo huir, correr para entender lo “bien” que me hago sentir cuando me caigo en ese fango de lágrimas que me ahogan.
Me callo, vuelvo a caminar, subo las escaleras a mi cuarto, encuentro al perro, viejo, con quince años encima, viéndome con sus ojos gastados, se levanta mientras lo miro con la luz apagada, y solo acerca su cabeza a mis piernas, y con un sueño entre los ojos, no deja de mirarme, como si lo escuchara, sentía que me hablaba.
Vuelve a su nido, tratando de dormir aún sin perder su mirada en mí, la luz ya no me molesta, y veo a mí alrededor un desorden, muy parecido a mis ganas, tengo cinco libros en mi cama, dos de Frida, diario en motocicleta, 365 formas de liderar (no sé cómo llegó a mi cuarto) historia del arte. La verdad, no sé que hacen ahí, el del che si sé, al parecer leí la mitad de ese libro hoy, ayudó un poco, me sumergía en esos viajes que a veces quisiera hacer, sin pensar en las responsabilidades que normalmente una mujer u hombre “con los pies en la tierra” debería hacer, pero como yo soy, especialmente hoy, que muchas palabras al respecto llenaron de resentimiento y palabras sucias mis pensamientos, los veo algo posibles en mis rutas imaginarias, casi realistas, o surrealistas.. . . .
Realista, que palabra,
Me recordó un a compromiso al que ha fallado, del cual no he tenido cabeza para nada, y es muy probable que el que sabe de esto este leyendo y acentuando con la cabeza mi narración, lo siento, no he querido hablar con nadie, no he querido escuchar a nadie!, no saber de nada y ser algo egocéntrica (me hace falta). Si no quiero saber nada de nadie, peor aún, a pensar en vestidos vampíricos.
En fin, ya ni recuerdo el objetico, conclusión, o desenlace del por qué empecé a ver los libros en mi cama, de por qué eso, me hizo recoger los dibujos del piso, las letras no terminadas, el celular perdido entre las sábanas.
El perro anciano, acompañante de mis desvelos, no cesa en verme, solo sigo caminando, apago la luz, respiro aire, respiro tranquilidad, respiro paciencia, no, no la respiro, la ansió!
Vuelvo a bajar, casi con un paso desesperado las escaleras, y aquí estoy, escribiendo la letras que no se han manifestado en voces, las letras que van muriendo de impotencias, las letras que solo se quedan entren mis orejas, o en las de las orejas de mi otra mitad.
No titulo, no tiempo, no caída, es solo un día, no van a ser iguales los siguientes, no lo van a ser.
Aún así, por más sola que haya querido estar, aunque haya escapado de manos, de miradas, de caras, de almas, aunque me haya refugiado en historias de libros, aunque haya caminado todo el día, sola, cansada, sin ganas de comer, queriendo insistentemente sentirme y estar sola.
No lo estoy, y mi corazón recobra fuerzas al no sentirme así, y reviven las ganas de querer luchar por mis decisiones, por las locuras de no querer trabajar para simplemente fabricar papel verde, como los últimos 4 años, por esas locuras de seguir creciendo, seguir aprendiendo, seguir sintiendo. Seguir tomando decisiones y hacer que el respeto hacía ellas llegue por consecuencia.


Parece que a las cinco y media de la madrugada mis manos se van tranquilas, mi cabeza ha bajado de peso, mi sonrisa recuerda unos cuerpos enjabonados, sumergidos en vergüenzas propias del tiempo, el sonrojo que no veo , me dice que me callé, y no diga más al respecto.
Ha venido a mí, nuevamente, si, nuevamente, el perro viejo y blanco, al parecer me vino a ver para descansar los ojos que en estos últimos días han superado la prueba bajo el mar.
Me voy, ahora sí.
Sin ningún título para estas letras algo locas pero auto medicadas.
Más tranquila, y menos peso.
Pocahontas.
(Nombre dado, que cada vez lo siento más mío)

miércoles, noviembre 25, 2009

Hoja seca

No hay palabra que encierre el frío de mis pasos.
No ha habido voz que ensucie mi puro silencio.
No hay palabras que acaricien mis lamentos.
No hay besos extranjeros que tranquilicen mis asechos.

No hay más que el sentimiento puro en mi corazón.
Caminando solitaria, disfrutando verdades, comiendo sombras.
Haciendo llamadas al espacio finito.
Voy recibiendo las palabras de todo el mundo.
Buscando en ese todo mundo el mundo que se me ha perdido.

Camino sin cesar con la canción que me dio el mar.
Sintiéndome más sola que nunca.
Buscando ese amor que se perdió.
Entre lágrimas y cansancios.
El miedo se está apoderando.
Ese amor se va marchitando en su mundo enloquecido.
Siendo sordo a los llamados de emergencia.
Dejando a un lado las palabras de alivio y los hechos conocidos.
Se ha olvidado de mi corazón.
Ha perdido la razón de una cabeza cuerda.
Sigue jugando a ser un ser impotente en contra de los colores.
Sintiendo tener la razón en una desconocida memoria.

El ser se va olvidando de mí sin darse cuenta.
Va dejando en tachos los bocetos de las futuras construcciones.
Y sigue caminando llevándose todo, siendo egoísta porque no ve.

Y se va secando la hoja,
Y se va nutriendo de silencios,
Y se va imaginando otros mundos,
Y se va muriendo,
Convirtiéndose en ser de nadie.

miércoles, noviembre 04, 2009

Resurrección

Y yo muriendo sin saber cuando volvería
Y volví,
Renací como nace cada día el sol
Palabras en bocas amanecidas
O como el cuerpo en una bóveda prestada.
Los caminos a mi depresión me llevaron fuera de este mundo en donde decidí nacer
Volé por el universo encontrando lágrimas y páginas negras,
Haciendo de mí atardecer un quemador de sueños
Marchitando las letras envejecidas dentro de mis ovarios
Asumiendo todo dolor en solitario.

Pero el día llegó, y unos ojos que no veían me despertaron.
Me buscó en ese cuarto viejo, de donde no Salí por decisión unánime con mi cuerpo
Y me vio, si, me vio y me llamó a verme con ella.
Y me vi sola, despeinada, llena de lágrimas, encerrada en una coincidencia que no era mía.
Encerrada en miedos ajenos a los míos, en cobardías de plastilinas, en fríos absurdos, en caminos borrascosos, en letras suicidas, en pinceles quemados y en lienzos ahogados.

Y no pude más
Y no dejé el más allá.
Y te sentí, si, me sentí,
Me volví a levantar
Sequé mis lágrimas
Y vi a mí alrededor,
Las lágrimas secas ya no estaban, me vi al espejo y no había nada más que mis cabellos perfectamente ondulados y negros, mis ojos no eran grises, mis ojos volvieron a ser como mi pelo, como mis puños, como mis huellas, como mi sombra.
¡Y volví a levantarme!
¡Y volví a escribir!
¡Y volví a pintar!
¡Y volví a soñar!
Y volví a caminar junto a mí en esta vida absurdamente cuerda.
Caminando junto a mi verdad, junto a mi serenidad y ganas derrochadas de esperanzas y anhelos.
Mis sueños rebosan, me he colmado de energías, me ha ganado el entusiasmo, me ha ganado nuevamente mi corazón.

Y continuaré caminando, cayendo y levantando en esta celda con puerta.
Ha empezado una nueva era en estás letras antiguamente muertas y desaparecidas.
Ha empezado un mar, he comenzado a saber de verdad, que no sirvo para nada más, que para hacer lo que me nazca en las ganas!
No vuelvo a leer lo que he escrito, no vuelvo mirar hacia atrás, las cartas están elegidas, hay que jugar, hay que marchar, hay que volar.
Que las ganas y entusiasmo duren hasta mi muerte, espero caerme y que me duela, espero así también agarrarme de la primera roca o árbol para levantarme a seguir, siento que vivo, siento que aprendo, siento el amor, siento que quiero, siento mis manos, siento mi vida, hoy la siento, y no se da marcha atrás, ya no. No más.

A la salud de los poetas!
A la salud de los artistas, de los bohemios, de los deprimidos!
A la salud de mi Dios, de tu Dios!
A la salud de los noctámbulos!
A la salud de los rebeldes!
A la salud de los desaparecidos!
A la salud de los amores perdidos!
A la salud de los ojos que me espían!
A tu salud, mariposita intrusa en nuestros días!
A la salud de mis padres!
A la salud de los amigos!
A la salud de mi compañero, de mi amante, de mi amigo!
A la salud del vino que me bebe, que me embriaga y que me quiere.

Salud!